El ajos por Asia y Europa
Esta vez
la aventura nos aguarda por unos caminos orientales, indio, pasando por la edad
media y llegando al renacimiento. En primera, el paso del ajos por china. En la
antigua china el ajo se posicionó en usos muy amplios como una dieta diaria,
aunque los registros datan que el uso que también le dieron usos, cómo conservante
de los alimentos. Así mismo también tuvo protagonismo en la medicina china, en
donde se le prescribía para ayudarles con problemas de la respiración, para la digestión
y principalmente para problema intestinales. No obstante este peculiar
ingrediente también fue consumido para tratar la depresión, así como otros
dolores como fatigan, dolor de cabeza, insomnio y la potencia masculina.
En la
india se encuentran desde los primeros registros de que el ajo, sé hubiera
usado para proceso de curación, en tres de las tracciones medicas Indias como
Tibbi,Unani y Auryvedic, en principal texto medico sobreviviente,
Charaka-Samhita , recomienda el ajo para el tratamiento de la enfermedad
cardíaca y la artritis hace 2000 años, no obstante un manuscrito posterios que
data de 300 d.c, muestra el gran uso médico que se le dio, asi mismo no tan
antiguo se conoce un manuscrito conocido como el manuscrito de bower
descubierto en una tumba antigua a fines del siglo XIX. Al final el ajos estuvo
presente en forma cultural, como en las clases superiores de Brahmanes que no permitían
el ajos, pero que otras castas si lo utilizaron para ayudar reparar cortes, magulladuras
e infecciones.
En la
edad media el conocimiento desde las
plantas, en particular el ajos, se debe a adquirió y transmitió a través de los
monjes. Porque el ajo se cultivaba en monasterios. En texto principal de la
edad media fue un manuscrito de Hortulus de la época
800 s.c . En este texto de todas las plantas que crecieron en el claustro en
donde proponía que tenía propiedades medicinales, en el cual el ajo se destacó,
se cual es poco curioso porque no hay ningún objetivo religioso en esa época
con el ajos. Se recomendó a los trabajadores al aire libre que consumieran ajo
para prevenir el golpe de calor. La recomendación del ajo para quienes debían
realizar trabajos físicos duros es un tema recurrente que se remonta a la antigüedad.
Por otro, lado en la clase alta se rechazaba el ajo y no se le consideraba apto
para su consumo. Una médica destacada durante la última parte del siglo XII, la
abadesa de Rupertsberg, St. Hildegard von Bingen , otorgó al ajo un papel
destacado en sus escritos médicos. En la Facultad de Medicina de Salerno, uno
de los centros de aprendizaje médico más influyentes de la época, la
alimentación desempeñaba un papel importante en el tratamiento de las
enfermedades y en la preservación de la buena salud. El ajo también se utilizó
contra el debilitamiento masivo y más tarde en las Grandes Plagas
En el renacimiento,
los denominados jardines "físicos" se establecieron en las
primordiales universidades para cultivar plantas de costo medicinal. El ajo ha
sido una de las primordiales plantas cultivadas para este objetivo. Prescribió
ajo para trastornos digestivos, infestaciones de gusanos y trastornos renales,
así como para contribuir a las madres a lo largo del parto difícil. Hay
indicios de que a lo largo de este tiempo, muchas de las clases dominantes en
el continente Europeo continental empezaron a adoptar el ajo y no restringir su
consumo a las clases trabajadoras. En Inglaterra, no obstante, el ajo siguió
siendo el alimento de las clases trabajadoras, crítica que no impidió que los
de Inglaterra más ricos gozaran de las características terapéuticas del ajo, o
sea, se recomendaba para el estreñimiento, el dolor de muelas, la hidropesía,
las mordeduras de animales y la peste. Sus supuestos efectos servibles en el
procedimiento de la hidropesía sugieren que se pensaba que mejoraba la
funcionalidad cardiovascular, cuyos mecanismos únicamente se permanecen
estudiando ahora.
Comentarios
Publicar un comentario